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jueves, 23 de septiembre de 2010

INICIOS Y BASES

Hablando un poco de sus bases (Logos) interprentando en que:
El corpus doctrinal del estoicismo se basó en las escrituras de Zenón, hoy en día perdidas; no obstante, se sabe que escribió numerosas obras entre cuyos títulos destacaban: De la vida conforme a la naturaleza; De los universales; Argumentos dialécticos y De las pasiones. Cuando Zenón muere en el 261 a. C. se hacen cargo de la escuela Cleantes y Crisipo. Como Heráclito, los estoicos opinaban que todos los seres humanos formaban parte de la misma razón universal o «logos». Pensaban que cada ser humano es como un mundo en miniatura, un «microcosmos», que a su vez es reflejo del «macrocosmos».
Como el orden universal es justo, la aceptación del destino se convierte  en la actitud debida. El hombre virtuoso es el que no se rebela contra el  destino, el que acepta tranquilamente lo que le pasa porque comprende que  estaba determinado a pasar. Todos los seres obedecen necesariamente al destino,  unos por la fuerza y otros de buen grado. Allá donde el bueno va voluntariamente,  el malo va por la fuerza. "Non pareo Deo sed assentior" (No obedezco a Dios, sino  que me adhiero a lo que Él establece), dice Séneca. Ahí radica toda la dignidad  y la libertad del hombre: conocer el orden necesario del mundo y ser parte  consciente del mismo. Esta es la ventaja del sabio sobre el ignorante, lo  que le da el estado de imperturbabilidad, que es el estado de felicidad para  los estoicos: que sabe que todo está determinado.
  Ahora bien, estando todo determinado, ¿en qué queda la libertad humana? En conciencia  de la necesidad, la cual tiene un rendimiento práctico: aquella imperturbabilidad.

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